Historias para no dormir (II)
Pero mi relación con las cajas de cartón no acaban en el ámbito laboral. En casa estoy con las mismas… Hemos decidido que es el momento de que los niños tengan cada uno su habitación, para que puedan estudiar a gusto y tengan cada uno su propio espacio. Eso supone que desmontamos una salita para hacerla dormitorio. Es decir: estamos desmontando la salita, recolocando todo lo que allí había (imposible de momento), desmontando el dormitorio común que tenían hasta ahora, y de paso…. Los “yaques”… Ya que nos ponemos pintaremos más, cambiaremos el comedor, y vete tú a saber cómo acabará la cosa…. Resultado: cajas de cartón por doquier, muebles desmontados por todas partes, etc etc etc.. Hay que transportar muebles al pueblo y volverlos a montar allí… uff uff.. me agobio sólo de pensar en todo lo que hay que hacer…
Reconozco que en situaciones así me pongo insoportable. Mi idea era guardar todos los libros en cajas, clasificándolos, separándolos y seleccionando algunos para llevarlos al pueblo. Dejando a mano diccionarios, etc para los niños… Pero llegué tarde… Llegué a casa de trabajar y encontré a mis hijos haciendo deberes. Me puse con ellos para ayudarles porque así me lo requirieron y cuando pude y fui a la salita, mi marido ya había empaquetado tropocientos libros, de cualquier manera, tal y como le venía… casi me da un ataque… Ya sé que no es grabe pero… ¿tanto cuesta hacer las cosas con un mínimo de criterio?... Es que lo que pasará es que al final pasarán semanas, ¡meses! hasta que todo vuelva a tener su lugar y mientras tanto tendré un montón de cajas de cartón sin idea alguna de lo que contienen exactamente… En una de ellas hay objetos de cristal frágiles… ¿Cuál de ellas? ¡¡¡YO K SE!!! Total, que decidí desaparecer… no abrir boca y dejar hacer… es cómodo, lo reconozco. Debería acostumbrarme a pasar de todo, jajaja…
En el trabajo la cosa va adelante… y como siempre pasa: de pronto empiezas a necesitar documentos del año de la catapún-chin-pum que están ya empaquetados en la caja más inaccesible de toda la montaña… uffff….
Hoy he hecho un informe y cuando lo he enviado por mail, me ha contestado el destinatario diciéndome: ¡Gracias! Veo que llevas todo muy adelantado: Había puesto de fecha “mes de Diciembre/2008” Ya le he explicado que estoy deseando que pasen los meses rápido, jajajaja…

8 comentarios:
Feliz Navidad je je je!!!
Eiiii, i bon any nou!!!!
Vamos a casa de Javi???????
Gracias! Gracias! jejejeje
Betty, siiii vamos a casa de Javi, a que nos pase un poco de... ¡mantequilla! jajajaja... (esto ya va a ser un clásico en nuestras noches-viejas jijiji)
Yo me apunto!!! Javi es el de los ducados , no? , bien mirado me quedo con la mantequilla , ji ji ji!
Bon Dia!!!
Jua, jua, vengaaaaaa todos a casa de Javi!! Cachorro, voy a avisar a Javi de que tú también vendrás!! jijiji
Yo pongo la Shisha, k es muchísimo mas sana para el organismo; por cierto, me la han recomendado, pues según el Guru Parampara tiene altos poderes afrodisíacos – el mismo que prefiere el numero 13 puesto que según el mismo que viste y calza, le trae buenos recuerdos y eleva todas y cada una las sensaciones perceptivas localizados en las zonas erógenas.
... queria agregar que la shisha la pongo yo... la mantequilla la tendra que poner otro/a... claro esta!!!
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